Planteamiento
del problema
Los defectos del tubo neural
(DTN) son deformaciones graves y comunes debido a anormalidades en el cierre
del tubo neural al comienzo de gestación. Estos defectos pueden tener lugar a
dos niveles: En cerebro y columna vertebral.¹
Actualmente se clasifican de
acuerdo al punto de cierre del tubo neural afectado donde fallaron los
mecanismos celulares y tisulares de adhesión. En base a lo anterior hay: espina
bífida (EB), espina bífida oculta (EBO), espina bífida quística (EBQ), esta
última subdividida a su vez en meningocele (MC), mielomeningocele (MMC),
anencefalia y raquisquisis. ²
Los DTN son
de etiología multifactorial, por ejemplo se encuentran los factores ambientales
que incluyen la deficiencia de ácido fólico, la diabetes mellitus, la
hipertermia, la ocupación, el alcoholismo, el tabaquismo, la obesidad materna,
el uso de anticonvulsivos, el uso de anticonceptivos, las enfermedades
infecciosas, así como la exposición a solventes y plaguicidas.¹
La prevalencia de DTN en México fue de 915 casos
registrados. La distribución por entidad federativa. Los siguientes estados
tuvieron los primeros diez lugares: Puebla (136 casos), Estado de México (121
casos), Veracruz (74 casos), Jalisco (56 casos), Guerrero (con 49 casos), Nuevo
León (47 casos), Guanajuato (41 casos), D.F, 40 casos; Baja California y
Michoacán, 31 casos, cada uno. Distribución de DTN por institución. En el 2003,
en primer sitio, la Secretaria de Salud con 74%; el IMSS con 10%; el ISSSTE y
SEDENA con 1%, otras 9%. (SVEDTN, 2003). ²
Se
estima que la prevalencia de las formas más comunes de los DTN (anencefalia y
espina bífida) es de 300.000 casos al año en el mundo.³
Justificación
Estos defectos implican un
problema a nivel nacional, incluso a nivel mundial para la salud de los recién
nacidos, debido a que se ve afectada su calidad de vida, así como también
disminuye la esperanza de vida para los mismos. Se ha demostrado que la
aparición de estas patologías también se ven relacionadas con la falta de
consumo de ácido fólico preconcepcional. Es por esta razón que los servicios de
salud, en especial la Nutrición (específicamente los nutriólogos) deben de
conocer los procesos por los que se llevan a cabo estas malformaciones con
relación a la ausencia de este micronutrimento, para que de esta forma se
puedan prevenir las mismas.
Referencias
1. González González A,
García Carballo M. Ácido fólico y defectos del tubo neural en Atención
Primaria. Medifam [Internet]. 2003 [citado 8 Febrero 2018]; 13(4). Disponible en:
http://scielo.isciii.es/pdf/medif/v13n4/hablemos.pdf
2. Mancebo Hernández A., et
al. Defectos del tubo neural. Panorama epidemiológico en México. Acta
Pediátrica de México [Internet]. 2008 [citado 9 Febrero 2018]; 29(1).
Disponible en: http://www.medigraphic.com/pdfs/actpedmex/apm-2008/apm081i.pdf
3. Suárez Obando F.,
et al. DEFECTOS DEL TUBO NEURAL Y ÁCIDO FÓLICO: PATOGENIA, METABOLISMO Y
DESARROLLO EMBRIOLÓGICO. REVISIÓN DE LA LITERATURA. Revista Colombiana de
Obstetricia y Ginecología [Internet]. 2010 [Citado 9 de febrero de 2018]; 61(1):49-60.
Disponible en: http://www.redalyc.org/html/1952/195215352007/
Coincido con la justificación de mi compañero, es totalmente indispensable que los estudiantes de nutrición, así como los mismos nutriólogos y todos los profesionales de las ciencias de la salud en general, tengan conocimientos sobre los defectos del tubo neural y sus etiologías, para poder dar recomendaciones a las mujeres en la etapa de la preconcepción y de esto modo ir disminuyendo los casos de los defectos del tubo neural en los gestantes.
ResponderBorrarHace falta el grupo focal, ya que puede ir dirigido a las madres para que tengan conocimiento sobre este defecto y puedan suplementarse adecuadamente con ácido folico o a los nutriologos para que lleven un plan adecuado con todos los nutrientes que necesitan las pacientes durante su gestación y los recien nacidos tengan una salud optima
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