Se ha demostrado que los aditivos alimenticios han
ocasionado alteraciones en la microbiota de los organismos, alterando de manera
indirecta la expresión génica de las especies de bacterias que viven en el
tracto intestinal.
Un estudio publicado en Nature en 2015, por Chassaing y colaboradores, concluyen que los
emulsionantes que se añaden a los alimentos para ayudarles en su textura y
extender su vida útil, pueden alterar la composición y localización de la
microbiota intestinal para inducir la inflamación intestinal que promueve el
desarrollo de la enfermedad inflamatoria intestinal y el síndrome metabólico.
Ellos hicieron un experimento con 80 ratones los
cuales fueron alimentados con emulsionantes comúnmente utilizados. De este
experimento observaron que el consumo de emulsionantes cambió la composición de
las especies de la flora intestinal y lo hizo de una manera que las volvió más
inflamatorias.
La microbiota modificada había mejorado su capacidad
de digerir y de infiltrarse en la capa de moco denso que recubre el intestino,
que normalmente está, en gran medida desprovisto de bacterias. Las alteraciones
en especies bacterianas provocaron bacterias que expresan más flagelina y
lipopolisacáridos, que pueden activar la expresión génica proinflamatoria por
el sistema inmune.
Bibliografía
Chassaing B, Koren
O, Goodrich JK,
Poole AC, Srinivasan
S, Ley RE,
et al. (2015). Dietary emulsifiers
impact the mouse
gut microbiota promoting
colitis and metabolic syndrome. Nature 519(7541):92–6.